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miércoles, 21 de septiembre de 2016

RESEÑA | NO CULPES AL KARMA DE LO QUE TE PASA POR GILIPOLLAS



No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas narra la historia de Sara, una chica bastante peculiar, podría decirse que ha tenido una vida bastante tranquila y sin ninguna alteración. Tiene un trabajo de lo más interesante, uno de sus sueños de adolescencia, ser plumista y tener una tienda donde pueda vender sus creaciones. Con el mejor novio que podría tener, Roberto, se conocen demasiado bien, pero hay algo que falla, la distancia y las ganas inmensas de volver a verle, ya que tuvo que irse a Francia por temas de trabajo alrededor de un año.

Pero ese no es impedimento para que nuestra protagonista siga creciendo en lo que más le gusta hacer. Aunque esas ganas de comerse el mundo empiezan a torcerse un poco en el momento en el que se presentan nuevos inquilinos en su piso, o más bien, en el piso de su abuela. Tendrá que empezar a convivir y aguantar con la compañía de su padre Arturo, que está pasando por momentos difíciles, y su hermana Lucía junto con Aarón, su futuro marido y amor de adolescencia de nuestra protagonista.



Esto mirándolo de manera general no es un gran problema, pero para Sara Escribano no es del todo así. Hace muchos meses que no pasa tiempo a solas con Roberto y al saber la noticia de que vendría durante una semana, tenía que hacer todo lo posible para que fuera perfecto. Pero el problema es que en las circunstancias en las que está ahora mismo no es del todo acertado para poder recuperar el tiempo perdido por la cantidad de gente que vive ahora mismo con ella. Pero esto no queda aquí, ya que Roberto no vendrá solo de tierras parisinas, traerá a Eric, un gran amigo que hizo allí y del que está muy agradecido.

Para nuestra protagonista llegará una oportunidad única que no puede desaprovechar así como así, ya que de ese pequeño trabajo depende que pueda seguir con su tienda y sus plumas. Pero por cosas de la vida y de su mala suerte, todo le saldrá al revés y terminará metida en un Zoo, con su amor de la adolescencia, el amigo "Vikingo" de su novio y excasas esperanzas por encontrar plumas para el desfile en el que está colaborando. Pero no todo termina como una quiere, y Sara empieza a comprender que no es el karma lo que le está fastidiando su vida y sus sueños, sino su gilipollez. ¿Conseguirá el desfile salir adelante o se quedará en las puertas del Zoo?



OPINIÓN PERSONAL :

La verdad es que quise leer este libro por su curiosa sinopsis y su título que es tan peculiar, además de pasar un buen rato leyendo una historia de este estilo. Esta es otra de las lecturas conjuntas que se ha llevado a cabo en Folloneros Club, si tienes curiosidad y quieres saber más solo tienes que hacer click aquí.

La historia en sí es bastante común, le puede pasar a cualquier persona, pero lo especial de este libro son sus personajes, y los sucesos y barreras que se les pone por delante y que intentan llevar de la mejor manera. Sara tiene una vida normal pero, según ella, el "karma" le ha ido fastidiando aún más. Que pase de vivir sola y tranquila a vivir con cinco personas más es un cambio bastante radical que altera, en todos los sentidos, su vida. Debo decir que cada cosa que le pasaba a la protagonista me resultaba aún más ridículo y gracioso, que solo puede pasarle a ella por como es, por su personalidad. El final me ha gustado mucho, he comenzado riéndome a carcajadas y he terminado con una sonrisa de oreja a oreja.


Los personajes son bastante variados, unos me han gustado y otros no tanto. Tenemos a nuestra protagonista, Sara Escribano, con ella he tenido una relación de amor/odio por el simple hecho de que su actitud me crispaba en algunos momentos, pero ha habido otros momentos en los que no he parado de reír con sus comentarios. Luego está Roberto que, sinceramente, ha sido un personaje de relleno y que no me ha aportado nada en la historia, solamente darle disgustos a la protagonista y hacer su vida aún más miserable. Después está Arturo, el padre de Sara y Lucía. Con este hombre he sentido de todo, de risa a ganas de llorar por su situación, pero es un personaje único que me ha gustado mucho.

También está Aarón, el amor de adolescencia de Sara y futuro marido de Lucía, su hermana. Al principio pensé que este personaje no iba a gustarme en absoluto, pero me encanta cuando me equivoco y conozco de verdad como es el personaje en realidad y que no tiene solamente una cara bonita y una voz de ensueño. Después está Lucía, que es con quien más me he reído con su forma de expresarse y forma de ser, y puede llegar a dar la impresión de ser una cosa pero en realidad es otra muy distinta. Y por último, David, amigo de Sara y el diseñador del desfile. Este personaje no tiene pelos en la lengua y si tiene que decir algo lo dice. Me encantan los personajes así, sin miedo al qué dirán o qué pensarán cuando diga alguna cosa.


La pluma de Laura Norton me ha parecido bastante curiosa y buena. El lenguaje que utiliza para algunos personajes es de lo más acertado, y todas las cosas que le pasa a la protagonista cada vez van a más y eso me gusta mucho. Espero leer algo más de la autora muy pronto.

En conclusiónNo culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, una historia fresca y divertida escrita por Laura Norton, en el que narra la vida de su protagonista, Sara Escribano, una mujer que lleva una vida de lo más alocada (y no en el buen sentido de la palabra). Le ocurrirán cosas que a nadie más le pasa, pero intentará verle el lado positivo de todo esto al lado de sus familiares, bastante peculiares que te sacarán más de una carcajada. El final de esta historia está bastante bien si lo comparamos con toda la trama anterior que era desgracia tras desgracia. 





¿Os gusta el rumbo que va tomando la historia?
¿Vosotros creéis en el Karma?



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